Natillas con crocante de quinoa

Hola a tod@s! ¿cómo estáis llevando la semana?; Hoy os traigo una receta super fácil y sana para que la probéis este verano:
Las natillas consumidas bien frías pueden ser un buen postre para el final de una buena comida, ideal para los días de calor que se nos avecinan.
La receta que hoy os traigo difiere un poco de las natillas tradicionales, no llevan azúcar, ni huevo, ni leche; lo bueno es que no nos aportan demasiadas calorías, pero están deliciosas! además, se preparan en pocos minutos.
Ingredientes:
2 vasos de leche de soja
extracto de vainilla
ralladura de un limón
2 cucharadas y media de sirope de ágave (o cualquier otro endulzante natural que os guste)
1 cucharadita y media de cúrcuma
2 cucharaditas de canela
2 cucharadas de maicena
Para el crocante:
1 vaso de quinoa
2 cucharadas de sirope de ágave
una cucharada de cacao en polvo sin azúcar
uvas pasas
Comenzamos mezclando en un cazo la leche de soja, el extracto de vainilla, la ralladura de limón, el sirope de ágave, cúrcuma y la canela. Lo dejamos hervir y a continuación añadimos la maicena sin dejar de remover.

Ésta mezcla, la servimos en un recipiente de cristal y la dejamos enfriar.

Para hacer el crocante, ponemos en un cazo o sartén la quinoa, el cacao en polvo, las uvas pasas y por último el sirope de ágave; lo removemos bien un par de minutos y cuando todo esté bien mezclado lo colocamos encima de nuestras natillas.
El crocante es opcional y siempre se puede sustituir por trozos de galletas si lo preferís o simplemente la crema sola ya está deliciosa. Y es perfecta para aquellos que sois veganos.
Espero que os animéis en casa.
Que tengáis muy buen día,
Bea.

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