Panacota o Panna Cotta

Un postre italiano, un clásico que, bien hecho, es un triunfo seguro. Esta receta es sencilla, nada complicada y además se puede personalizar de muchas maneras, con frutos rojos, mousse de fresas, un toque de café…en este caso yo he hecho un caramelo casero y espolvoreado con avellanas, pero casi no necesita ningún aditivo más. Queda suave y es muy ligero, ya que puedes regular la cantidad de azúcar, más o menos dulce.

 

Ingredientes:

1/2 litro de nata para montar

150 gr de azúcar (puedes poner menos, si no te gusta muy dulce, por ejemplo 120 gr)

200 ml de leche entera

Unas gotas de esencia de vainilla

Cáscara de limón

Gelatina neutra, yo he utilizado 6 hojas, pero aún quedaría más cremoso con menos, por ejemplo con 5 e incluso con 4 hojas

Puedes añadir un toque de queso de untar para darle aún más sabor, añade de 100 a 150 gramos.

Procedimiento:

Primero sumerge las láminas de gelatina en agua fria para hidratarlas bien, por lo menos 10 minutos.

Pon a hervir la nata, junto con el azúcar, el queso de untar (en su caso) la cáscara de limón y la esencia de vainilla y cuando rompa a hervir aparta de fuego.

Calienta la leche en el microondas y disuelve bien la gelatina en la leche cuidando de que no quede ningún grumo. Añade a la mezcla de la nata y pasa todo el líquido por un colador; yo también le he dado un toque de batidora para asegurarme de que la mezcla queda bien fina y sin grumos.

Coloca en los moldes que hayas elegido (uno grande o seis pequeños) y deja enfriar en la nevera al menos 4 horas. Decora al gusto.

Te dejo aquí además ¡un extra! la receta del caramelo casero que he hecho para acompañar, pero que le viene bien a casi cualquier postre.

Ingredientes para el caramelo:

110 gr de azúcar

32 ml de agua

100 ml de nata para montar

1 cucharadas de mantequilla

1 chorrito de vainilla

1 pizca de sal

Pon en un cazo el agua con el azúcar a fuego medio, no revuelvas, sólo deja que comience a hervir, y siempre vigilando que no se queme, debe de llegar a tomar un color marrón ámbar; cuando llegue a éste punto y siga hirviendo, apártalo del fuego y con cuidado (burbujea y puede saltar) añade la nata, revuelve enérgicamente. Por último añade la mantequilla, la vainilla y la pizca de sal y sigue revolviendo bien. Déjalo enfriar unos minutos y después pásalo a un recipiente de cristal, se volverá un poco más denso; se puede guardar en la nevera hasta tres semanas.

¡Te animo a probar la receta, muchas gracias por acompañarme y pasarte por aquí!

 

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