Un roscón de Reyes…diferente

30 diciembre, 2014

Hola a todo@s!

Espero que estéis disfrutando mucho de éstos días de fiesta. Y para disfrutar hasta el último momento, hoy he querido traeros una receta sencilla y especial para el Día de Reyes, una alternativa al riquisimo rosco de Reyes, o mejor dicho, corona de pan de canela; que encaja perfectamente como acompañamiento mientras abrimos nuestros regalos (o para cualquier fría tarde de invierno junto con amigos o familia)  🙂
El Kringle (que significa anillo o corona) es un pastel típico de los países escandinavos que normalmente está relleno de canela y uvas pasas (o cualquier otro ingrediente que nos guste, como trocitos de chocolate, nueces o frutas escarchadas… :))

Como buen postre para Reyes, no podía dejar de esconder ‘la faba’ y el muñeco sorpresa. Tradicionalmente, aquél que encuentre la sorpresa, será coronado/a como rey/reina de la casa, y aquél que encuentre el haba será castigado a pagar el roscón :))

Aquí os presento mi versión del Kringle:
Comenzamos!
Ingedientes para la masa:
30 g de mantequilla a temperatura ambiente
15 g de levadura fresca o levadura seca de panadero
300 g de harina (yo he utilizado harina normal, no de fuerza)
1 yema de huevo
30 g de azúcar
120 ml de leche templada
1 pizca de sal
Ralladura de un limón
Ingredientes para el relleno:
2 cucharadas de canela molida
60 g de azúcar
50 gr de mantequilla derretida
1 puñado de nueces picadas (opcional)
1 puñado de uvas pasas (opcional)
1 pizca de jengibre en polvo
1º) Ponemos en un bol la harina en forma de volcán y en el medio añadimos el azúcar, la leche con la levadura deshecha, la mantequilla, la ralladura de limón, la pizca de sal y el huevo.
Comenzamos a mezclar todos los ingredientes poco a poco con las manos hasta conseguir una masa suave y elástica.
Después formamos una bola con la masa, colocamos en un bol y tapamos con un paño limpio y colocarla en un sitio templado para que leve hasta que veamos que ha doblado su volumen.
2º) Cuando nuestra masa haya doblado su volumen, comenzamos estirando la masa en la mesa de trabajo con la ayuda de un rodillo para así formar un rectángulo.
Para hacer el relleno, lo que he hecho ha sido calentar el azúcar a fuego lento en un cazo para que se vaya deshaciendo poco a poco, luego he añadido la canela, la pizca de jengibre y por último la mantequilla; añado también las nueces y las uvas pasas para que se vayan impregnando del sabor. De esta forma, cuando vayamos a comer el rosco, el azúcar estará deshecho y al morder no tendremos una sensación arenosa, aunque si lo preferís, bien podéis mezclar estos ingredientes sin llevar a calentar, porque estará igual de bueno.
Ahora podemos extender todo el relleno por encima de nuestra masa con un pincel o una espátula.
3º) Por el lado más largo comenzamos a enrollar la masa, hasta que tengamos la forma de tubo. Con un cuchillo, haremos un corte de arriba abajo, pero sin llegar a cortar hasta el final en uno de los extremos.
Ahora cogemos los dos extremos y comenzamos a hacer la trenza, con ciudado de que la parte que está cortada os quede siempre a la vista.
Hacemos un circulo con la trenza y pegamos los extremos escondiéndolos un poco para que quede bonito.
Ahora volvemos a cubrir con un paño limpio y dejamos reposar (ya en la bandeja del horno) durante 1 hora.
4º) Precalentamos el horno a 180º C y horneamos durante 30-35 minutos. Si os gusta se puede adornar con una glasa, almendras fileteadas o fruta escarchada, aunque creo que sin adornar queda más bonito (a vuestro gusto!)
 A comer!!!! 🙂
Se puede decorar con una glasa o almendras fileteadas
Espero que vuestros Reyes se porten fenomenal 🙂

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