
Crème Brûlée, en francés crema quemada, consiste en una crema hecha a base de yemas de huevo cuya superficie ha sido espolvoreada con azúcar para quemarla después y tener como resultado una capa de caramelo crujiente por encima de la crema (¿a alguien se le hace la boca agua ya?;))
Se considera su origen en Francia, aunque algunos opinan que sus orígenes son ingleses (Crème anglaise) y otros apuntan que simplemente es la adaptación de la Crema Catalana quemada.
Como quiera que sea, e independientemente de sus orígenes; espero que os hayan entrado las ganas de intentar la receta en casa; creo que es un postre perfecto como punto final a una cena. Elegante, simple y muuuy rico.
Aquí os presento la manera en la que yo la he hecho:
Ingredientes (4-6 personas):
Para la base: (yo he hecho una base para luego rellenarla con la crema, pero si queréis ganar tiempo, perfectamente podéis hacer la crema sin la base y rellenar directamente los recipientes donde la presentaréis):
150 g de harina
25 g de azúcar de caña
125 g de mantequilla
1 cucharadita de agua
Para el relleno:
4 Yemas de huevo
50 g de azúcar de caña
400 ml de nata líquida
1 Cucharadita de extracto de vainilla
Azúcar moreno para espolvorear.
Para hacer la base: comienza mezclando la harina y el azúcar, después añade la mantequilla y empieza a amasar con las manos, añade el agua y sigue amasando hasta tener una masa elástica. Envuélvela en papel film y métela en la nevera durante 30 minutos.
Con ayuda de un rodillo estira la masa y corta en en forma redondeada para ponerla en los moldes, con ayuda de un tenedor, haz agujeros en la base pon encima garbanzos para hornear, para que no suba cuando lo lleves al horno (190ºC durante 15 min aprox). Si quieres que quede crujiente, déjalas 10 minutos más después de haber quitado los garbanzos de hornear.
Para el relleno: comienza batiendo las yemas de huevo con el azúcar hasta que cobre un color blanco. Calienta en un cazo la nata y la vainilla justo por debajo del punto de cocción.
Añade la nata a la mezcla de las yemas batidas con el azúcar y lleva al fuego (en un cazo limpio) justo hasta llegar al punto de cocción; permanece revolviendo hasta que la crema vaya espesando. No lo dejes cocer, ya que si no, se empezarán a formar grumos.
Deja enfriar la crema antes de rellenar los moldes y después de haberlos rellenado espolvorea el azúcar moreno por encima y quémala con un soplete (si tienes) o si no, puedes meter la crema al horno un par de minutos, con el grill puesto..
Et voilâ! Deja la crema reposar durante la noche en la nevera (ponte a hacer otra cosa inmediatamente o tu crema no llegará al día siguiente :))
Disfrútala!








….Sí. .. se me «hace la boca agua». …Quizá en un futuro próximos nis la puedas mandar por e-mail!!