
Después de varios intentos por fin he dado con una receta con la que estoy satisfecha con el resultado para hacer los populares bagels, crujientes por fuera y tiernos por dentro. Después de esperar que enfríen un tiempo prudencial al dar el primer bocado supe que por fin los tenía 🙂
Es una receta sencilla, lleva un tiempo de 1 hora y 40 minutos ya que hay que esperar a que la masa crezca, por lo demás es muy fácil y se pueden comer con cualquier cosa que os guste: queso de untar, aguacate, mermelada…os lo dejo a vuestra elección.
Los ingredientes necesarios son los siguientes:
20 gr de levadura fresca
300 gr de harina de trigo
1 cucharadita de sal
200 ml de agua templada
semillas de sésamo para decorar
Comienza disolviendo la levadura fresca en el agua templada, deja ésta mezcla reposar unos minutos. Mientras tanto mezcla la harina con la sal. Incorpora ahora la mezcla de la levadura y el agua a la harina (haz un agujero en el centro) y vete removiendo poco a poco hasta que se vaya formando la masa. Amasa por unos 10 minutos, haz una bola y úntala con un poco de aceite de oliva para que no forme costra. Deja reposar la masa tapada con un paño limpio por un tiempo de 1 hora para que leve.
Pasado éste tiempo divide la masa en 6 u 8 trozos y haz una bola con cada trozo, después, haz un agujero en el centro con ayuda del palo de una cuchara de madera, por ejemplo. Coloca los bagels en la bandeja del horno y vuelve a dejar reposar por 25 minutos.
En un cazo pon agua a hervir y hierve cada bagel al menos 30 segundos por cada lado (esto es lo que les confiere la capa crujiente) déjalos secar y píntalos con huevo batido, después rocialos con las semillas que más te gusten, yo he usado las típicas semillas de sésamo y de amapola. Lleva al horno a 200 ºC durante 20 minutos. Deja enfriar y lánzate por ellos!





