Mientras el verano aún se resiste a marchar, parece que las ganas de otoño comienzan a asomarse y con ellas, las recetas más reconfortantes aparecen en las mesas.
La primera de la temporada es un pastel de higos frescos con crema inglesa y una masa crujiente que va a hacer que quieras repetir.
Vamos con la receta:
Para la masa crujiente (tanto para la base como para el crujiente (crumble) de la superficie)
200 gr de azúcar blanco (se puede poner 100 gr de azúcar blanco y 100 gr de azúcar moreno)
350 gr de harina
Media cucharadita de levadura química
1 pizca de sal
250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
Canela (al gusto)
Para el relleno:
300 g de higos frescos cortados por la mitad
crema inglesa (rápida y fácil):
200 ml de nata
100 ml de leche
2 yemas de huevo
60 g de azúcar
Esencia de vainilla…
En un cazo a fuego medio pon la nata, la leche, el azúcar (reservando una cucharada para después) y la vainilla. Deja que se vaya calentando sin que llegue a hervir, retira del fuego cuando comiencen a salir burbujas en el borde del cazo y deja reposar unos minutos. Bate las yemas de huevo en un bol con el azúcar que habías reservado, vierte un buen chorro de la mezcla caliente de la nata sobre las yemas de huevo y mezcla bien (esto se hará para atemperar la mezcla y que no se corten las yemas cuando se vierta a la mezcla con más temperatura).
Incorpora las yemas ahora bien incorporadas a la mezcla de nata caliente y vuelve a cocinar a fuego medio hasta que comience a tomar una consistencia engrosada y parecida a la de una crema. Retira del fuego y deja enfriar.
Elaboración:
Para la masa, mezcla bien la harina, el azúcar, la pizca de sal, la levadura y la canela. Después añade la mantequilla cortada en trocitos y con la ayuda de las manos mezcla hasta llegar a crear la masa con apariencia tipo ‘arena’.
En un molde forrado con papel de horno o engrasado con mantequilla coloca parte de la masa y con las manos la ve apretando bien hasta cubrir toda la superficie. Encima de la base que hemos hecho vertemos nuestra mezcla de crema inglesa y los higos frescos y encima espolvoreamos con los dedos la masa restante o crumble bien repartida por toda la superficie. Llevamos al horno a 180ºC durante unos 30 minutos o hasta que la superficie se dore. Dejar enfriar por completo antes de desmoldarlo ya que si se saca antes, se romperá. Se puede calentar unos segundos en el microondas antes de servirlo.
Adorna con higos o azúcar en polvo 🙂

