
El whoopie o whoopie pie, es un dulce típico americano, en concreto de la tradición Amish, que se considera bien una galleta, pastel o bizcocho.
Se cuenta que cuando las mujeres Amish horneaban éstos postres, los guardaban en las fiambreras para dárselos a los agricultores y cuando los agricultores abrían la fiambrera y los veían gritaban: ¡whoopie!
A mi me recuerdan bastante a los macarons, sólo en su forma, ya que la manera de hacerlos es distinta y, menos mal, un pelín más fácil 😉
De cualquier manera, son unas galletas o pastelitos (o como los queráis llamar) bastante elegantes, están muy ricos y tanto para el relleno como para el bizcocho podéis dejar volar vuestra imaginación a la hora de usar diferentes sabores e ingredientes. A mi la primera vez no me salieron demasiado bien, pero una vez que se les ‘pilla el punto’ van como la seda.
Aquí os cuento la receta con algunos trucos.
Para el relleno vamos a necesitar:
1 naranja
80 gr de mantequilla
50 gr de azúcar
1 huevo
100 gr de queso crema
Para las galletas vamos a necesitar:
125 gr de harina
1/2 sobre de levadura en polvo
40 gr de mantequilla
40 gr de azúcar
1 huevo
100 gr de pasta de chocolate (tipo nocilla)
20 gr de cacao en polvo
100 ml de leche
1 pizca de sal
Primero haz la crema: ralla la piel de la naranja, después exprime el zumo y reserva. Derrite la mantequilla, añade después el azúcar, el huevo, la ralladura de naranja y el zumo. Remueve constantemente hasta que empiece a tener una consistencia más gruesa. Retira del fuego y deja la mezcla enfriar. Añade después el queso crema, mezcla bien y deja enfriar en la nevera.
Truco: si la crema te ha quedado demasiado líquida (como me ha pasado a mi) puedes añadir, cuando la tengas al fuego, un poco de maizena o azúcar impalpable.
A por las galletas!: tamiza la harina junto con la levadura en polvo y añade después la pizca de sal. En otro recipiente, mezcla bien la mantequilla con el azúcar; añade el huevo, la pasta de chocolate, el cacao y la leche; mezcla bien y añade los ingredientes secos.
Ya tenemos la masa para las tapas, es un poco líquida, no os preocupéis, está bien. A continuación, forramos la bandeja del horno con papel de horno y con la ayuda de la manga pastelera (no hace falta poner boquilla) vamos formando los círculos. Se pone la manga pastelera recta y se presiona levemente para que salga la masa.
Mi consejo es que hagáis las galletas más bien pequeñas, porque luego en el horno van a subir y a crecer y si las hacéis demasiado grandes se pegarán unas con otras y perderán la forma (me ha pasado varias veces :))
Mete las galletas al horno, previamente calentado a 180º C, durante 10 minutos. Después deja las galletas enfriar bien hasta que se puedan despegar del papel con facilidad. Ya puedes rellenar con la crema de naranja.
A comer!!! están riquísimas!
Buen fin de semana!








Verrrrrrrry nice! Compliments from me and several colleagues who got to enjoy this delicious treat!
The name made me think of this song: https://www.youtube.com/watch?v=1ROhJ1bu1hY 🙂