
El nombre que recibe éste pan elaborado con levadura de panadería, viene de su forma, que recuerda a un rollo de lana. Diferentes rellenos tanto dulces como salados, donde las combinaciones son infinitas, dejadas a la imaginación del que hornea, prometen llamar la atención de cualquier mesa y de cualquier paladar.

Ingredientes:
Para la masa:
200ml de nata para montar
1 taco de levadura fresca
100 g de azúcar
1 pizca de sal
300 g de harina aprox. o la que pida la receta
1 huevo batido
Para el relleno (Dulce en este caso):

3 cucharadas de mantequilla
Mezcla de especias para Speculaas o en su defecto dos cucharadas de canela y media cucharadita de jengibre, una pizca de nuez moscada
Una cucharadita de cacao en polvo (opcional)
50 g de azúcar moreno
Media manzana rallada, le dará más jugosidad aún
Comienza con la masa: Deshacer la levadura fresca e una taza con agua fría.
Tamiza la harina y la sal; añade la levadura y mezcla todo bien junto con la nata (con las manos o el robot de cocina), añade seguidamente el azúcar y el huevo batido; sigue amasando y añadiendo harina hasta que la masa esté elástica y no se pegue a los dedos. Deja la masa en un bol, tapada con un paño limpio y en un sitio cálido para que leve hasta doblar su tamaño.
Para el relleno, si la mantequilla está muy dura métela unos segundos en el microondas, mezcla con la canela y demás especias y el azúcar; reserva.
Pasado el tiempo vuelve a amasar para desgasificar la masa y con la ayuda de un rodillo, estira la masa en la mesa de trabajo formando un rectángulo.
Distribuye el relleno en la mitad de la superficie y en la otra mitad, con la ayuda de un cuchillo afilado, vete haciendo cortes verticales a la masa, no demasiado separados (estos serán los que den forma a nuestro wool bread)
Para enrollarlo, primero dobla las esquinas y enrolla sobre si misma, la masa de la parte del relleno, con cuidado de que no se salga, y sigue enrollando hasta tener toda la masa enrollada sobre si misma, junta los extremos para hacer la forma de círculo al ovillo y con delicadeza, traspasa a un molde engrasado o forrado con papel de horno.


Una vez en el molde, pinta con la superficie del ovillo con leche o huevo batido (yo prefiero huevo) y lleva al horno precalentado a 180ºC durante 25-30 minutos. Si se dora demasiado por encima, coloca un papel albal en la superficie y sigue horneando hasta que esté hecho.
Una vez fuera del horno, pinta por encima con mantequilla, le dará un toque de suavidad y de brillo.



