Publicado el Deja un comentario

Pastel Navideño Dundee (receta tradicional escocesa)

El pastel Dundee o Dundee cake, es una de las recetas navideñas más tradicionales de Escocia y el Reino Unido. Tiene su origen en la localidad de Dundee (de ahí su nombre) y está hecho con whisky escocés, pasas sultanas y almendras principalmente; se podría decir que es un pastel espirituoso.

La historia es que fue hecho originariamente para María, reina de Escocia en el siglo XVI, como a ella no le gustaban las cerezas, éstas se omitieron y el pastel fue decorado con almendras en círculos concéntricos. Idea que resulta sencilla pero muy vistosa.

Fácilmente desmenuzable, puede recordar panetone italiano o al pan de oro, es un pastel abundante, rico en frutas y almendras además de ser bañado en whisky a ser posible escocés. De cocción lenta, es un bizcocho que con el paso de los días, su sabor va mejorando y resaltando cada ingrediente, por lo que es recomendable hacerlo dos días antes de ser consumido, o al menos el día anterior.

Se acompaña tradicionalmente con té, vino dulce o con queso curado..y si me permitís el atrevimiento, un poco de mantequilla extendida encima, le daría un toque muy bueno. Por supuesto, siempre queda al gusto del consumidor.

https://downtonabbeycooks.com/dundee-cake/Curiosamente, leyendo sobre ésta receta, me encontré que es un de los postres de la serie Downton Abbey, uno de ellos…así que quizás tendré que ver la serie para ojear los distinto dulces que aparecen.

Ingredientes:

200 g de azúcar mascabado

3 huevos grandes

100 g de almendras enteras (para adornar)

180 g de mantequilla a termperatura ambiente

La ralladura de una naranja grande

3 cucharadas de mermelada de naranja amarga

200 g de harina

1 cucharadita de polvo de hornear

100 g de almendras molidas

3 cucharadas de leche

100 ml de whisky (escocés)

200 g de pasas sultanas

200 g de arándanos rojos secos o de grosellas

1 bote (90 g aprox) de cerezas confitadas y partidas a la mitad

Para glasear una vez sacado del horno:

3 cucharadas de azúcar glas

1 cucharada de leche

Elaboración:

Primero pon a macerar las pasas y los arándanos en el whisky por lo menos un par de horas antes.

Con la ayuda de un robot de cocina, bate la mantequilla, hasta que esté cremosa, añade el azúcar y sigue batiendo hasta que la mezcla esté bien ligera y homogénea. Añade ahora la mermelada y la ralladura de naranja.

Añade los huevos uno a uno a la mezcla de mantequilla, bate bien y no añadas el siguiente hasta que esté el anterior bien integrado. Añade ahora las almendras molidas y la harina tamizada junto con la levadura química. Incorpora todo bien.

Por último agrega la leche, las cerezas cortadas, las uvas y los arándanos y añade el whisky de la maceración. Mezcla con cuidado con la ayuda de una cuchara o una espátula.

antes del horneado
antes del horneado

Precalienta el horno a 180ºC, prepara un molde redondo forrado con papel de horno; vierte todo el contenido de la masa y decora con las almendras enteras formando círculos concéntricos, tal y como aparece en la foto.

Baja la temperatura del horno a 150ºC y hornea durante una hora o una hora y 10 minutos aproximadamente, dependiendo de cada horno. Comprueba con la ayuda de una aguja cómo va el pastel, cuando la aguja salga ‘casi limpia’ es hora de sacarlo, ya que debería de quedar un poco jugoso por dentro. Si ves que la superficie del pastel se dora demasiado, pon calor sólo por abajo o tapa el pastel con un poco de papel albal.

Prepara el glaseado mezclando el azúcar glas con la leche para pintar la superficie del pastel en cuanto lo saques del horno.

Deja enfriar unos minutos y sírvete un trozo.

*Notas:

Puedes omitir las cerezas confitadas si no te gustan.

Si no quieres usar whisky, puedes macerar las pasas en agua recién hervida con algún toque de canela, limón, gengibre… y dejarlas el mismo tiempo para que cojan sabor y se hidraten

Publicado el Deja un comentario

Melomakarona (Postre de Navidad Griego)

Melomakarona, un pastel griego, que se elabora durante la época de Navidad. Se compone principalmente de harina, aceite y miel, especiado y contundente; si tuviera que compararlo con algo estaría a medio camino entre el baklava, bien jugoso y aromatizado y rotundo como el polvorón.

Después de hacer estos dulces, me parece que tiene todo el sentido que sean algo típico de la Navidad, el sirope de miel en el que se les baña, deja un olor tan dulce como el propio pastel que acompaña la festividad de estos días.

No se tarda mucho en hacerlos, aunque es preferible preparar el sirope con antelación para que enfríe; y lo mejor es que se pueden guardar durante días sin que pierdan frescura, incluso mejoran.

¡Empezamos receta!

Ingredientes para la masa:

700 g de harina aprox.

1 pizca de sal

1/2 cucharadita de bicarbonato

1/2 cucharadita de levadura química

100 ml de zumo de naranja

3 cucharadas soperas de coñac

extracto de vainilla

90 ml de agua

1 cucharadita de canela

1/3 de cucharadita de nuez moscada

1/3 de cucharadita de clavo molido (se puede machacar con el mortero)

100 g de azúcar

125 ml de aceite de oliva

125 ml de aceite de girasol

50 g de miel

La ralladura de dos naranjas

Ingredientes para el sirope:

300 ml de agua

600 g de azúcar

2 palos de canela

3 clavos (sin machacar)

1 naranja cortada en trozos

200 g de miel

Ingredientes para adornar:

Almendra en polvo

Canela en polvo

Elaboración:

1-Primero empieza preparando el sirope, para darle tiempo a enfriar. En un cazo, coloca todos los ingredientes correspondientes al sirope, menos la miel. Lleva a ebullición durante unos 4 minutos, hasta que el azúcar esté bien disuelta. Quita del fuego, añade la miel, remueve y deja enfriar completamente.

2-Prepara la masa. En un cuenco, pon la harina y la levadura química y mezcla hasta integrar. En otro cuenco grande, añade el zumo de naranja, el coñac, la pizca de sal, el azúcar y las especias, por último añade el bicarbonato y revuelve bien hasta integrar bien todo y el bicarbonato comience a espumar. Añade ahora a la mezcla líquida el resto de ingredientes (agua, aceite, la ralladura de naranja y la miel) integra bien todo.

3-Añade ahora la mezcla de la harina al resto de ingredientes líquidos y empieza a amasar con las manos hasta que todo esté bien integrado y la masa sea suave y sólo algo pegajosa, puedes añadir más harina si la masa lo pide, es decir, si todavía está demasiado mojada para manejarla correctamente. No la amases demasiado porque se quedará dura.

4-Con la ayuda de las manos vamos formando los pasteles, pequeñas porciones de 30 g más o menos, dales forma ovalada y ve colocando en la bandeja del horno forrada con papel de hornear; pincha la superficie del pastel 3 veces con los dientes de un tenedor. Lleva al horno precalentado a 180ºC de 15 a 20 minutos o hasta que estén bien hechos y tengan un color ligeramente amarronado.

5-Cuando los saques del horno y con la ayuda de dos tenedores, húndelos directamente en el sirope, ya frio, durante unos 10 segundos, dándoles la vuelta para que se empapen bien. Sácalos a un plato y decora con almendra picada o molida por encima.

Se conservan perfectamente en un táper o tarro de cristal durante varios días.

Publicado el Deja un comentario

Red velvet cheesecake brownies

O brownie de terciopelo rojo; antiguamente, cuando los alimentos estaban más racionados, se solía utilizar el jugo de remolacha para conseguir el color rojo; hoy en día se consigue con el colorante y con la ayuda de la reacción del vinagre ácido con el cacao.

Son unos bocados deliciosos que hacen un efecto muy bonito a la vista; se me ocurre que en algún momento de la receta se le podría añadir mermelada de fresa, por aquello de acompañar el color y el sabor…probaré seguro

Ingredientes para el red velvet brownie:

4 huevos

200 g de azúcar

1 pizca de sal

200 g de mantequilla

200 g de chocolate para fundir

100 g de harina

1 cucharada de vinagre

1 buena cucharada de colorante líquido color rojo (mejor intenso)

Ingredientes para crema cheesecake:

Dos huevos

80 g de azúcar

esencia de vainilla

300 g de queso de untar

Elaboración:

Comienza con el brownie red velvet: en un cazo, derrite la mantequilla junto con el chocolate; en un cuenco a parte, mezcla el azúcar con los huevos y la pizca de sal hasta que estén bien combinados. Cuando la mantequilla y el chocolate se hayan derretido, deja reposar unos minutos y a continuación añade a la mezcla de azúcar y huevos. Integra bien y añade el vinagre. Por último agrega la harina tamizada y cuando esté bien mezclado, añade el colorante rojo. Una vez que la mezcla esté homogénea, vierte la masa en el molde (yo utilicé un molde cuadrado 18/10 cm) reservando unas dos o tres cucharadas de masa forrado con papel de horno.

Prepara la crema de cheesecake: Mezcla los huevos con la crema de queso y bate hasta que esté bien integrado, añade el azúcar y la vainilla, integra todo hasta una masa homogénea.

Vierte la crema de queso en el molde y extiende por encima del brownie red velvet. Ahora reparte las cucharadas de brownie red velvet por encima de la crema de queso, con un palillo extiende por toda la superficie para formar ondas o dibujos.

Lleva al horno precalentado a 180ºC durante 30 minutos o hasta que al pinchar , el palillo salga con algún grumo. Tapa la superficie con papel albal si ves que la crema de queso se empieza a dorar demasiado.

¡Deja enfriar y listo!

Publicado el Deja un comentario

Tarta Gijonesa

Postre gijonés, típico de la ciudad asturiana de Gijón, hecha de crema de turrón y bizcocho.

Hay varias versiones sobre su origen. Algunas versiones dicen que la familia Agüera elaboró una tarta de turrón para una boda familiar.​ Pero la versión aceptada es que en el año 1980, Miguel Ángel Álvarez Baños, tercera generación de una de las familias de confiteros más conocidas de la ciudad, creó la popular tarta.

Hoy esta tarta es uno de los emblemas dulces de la ciudad, desbancando a la que hasta ese momento era la tarta por excelencia de la ciudad, la Charlota. La mayoría de confiterías de la ciudad la elaboran, aunque la fórmula original sigue en manos de la Confitería La Fe.

Riquísima y elegante tarta, se puede comer en cualquier época del año, aunque la crema de turrón llama a la época navideña,

aquí, mi versión:

Ingredientes:

Para el bizcocho:

3 huevos

tres cucharadas de azúcar

tres cucharadas de harina

1/2 cucharadita de polvo de hornear

Esencia de vainilla (opcional)

pizca de sal

Para la crema:

1 tableta de turrón blando

200 ml de leche

200 ml de nata para montar

100 g de mantequilla

5 hojas de gelatina

Para remojar el bizcocho:

250 ml de agua

2 cucharadas de azúcar moreno

1 chorrito de tu licor favorito (opcional)

Elaboración:

Para un molde de 18 cm: prepara el bizcocho; comienza separando las claras de las yemas. Bate las claras con la pizca de sal y cuando comiencen a espumar añade las cucharadas de azúcar una a una y sigue batiendo hasta llevar a punto de nieve; incorpora a continuación las yemas y sigue batiendo a una velocidad más baja para que no se desinfle la mezcla, por último añade la harina tamizada junto con el polvo de hornear e integra despacio con una espátula.

Vierte en el molde (yo lo hice en dos moldes separados de igual tamaño 18 cm, pero puedes hacerlo en el mismo y cortar el bizcocho a la mitad)

Lleva al horno precalentado a 180ºC durante 15 minutos o hasta que el bizcocho comience a separarse de la pared del molde. Deja enfriar unos minutos antes de desmoldar y prepara la crema.

Para preparar la crema: sumerge en agua las hojas de gelatina para hidratarlas; mientras, en un cazo, pon la leche, la tableta de turrón blando , la mantequilla y la nata y deja que se derritan sin llegar a ebullición, cuando se haya desecho, puedes pasar la mezcla por la batidora en el caso de que hayan quedado trozos de turrón sin deshacer. Prueba la mezcla y añade una cucharada de azúcar si te parece algo soso. Por último, escurre bien las hojas de gelatina y añade a la mezcla, remueve hasta su total disolución, deja enfriar unos minutos.

Montaje de la tarta:

Corta el bizcocho a la larga para hacer dos mitades si lo has hecho en un solo molde. Coloca una mitad en la misma base del molde (incluido el aro del mismo) y remoja el bizcocho; vierte por encima la mitad de la mezcla de la crema, coloca la otra mitad del bizcocho encima y de nuevo, vierte el resto de la crema. Lleva a la nevera un par de horas para que se vaya estabilizando y endureciendo. Por último desmolda y decora al gusto. Yo opté por la sencilla y elegante opción de espolvorear azúcar moreno por encima y quemar con un soplete.

Disfruta